sábado, 23 de febrero de 2019

No, no vamos a hablarte de la huerta que controlamos cómodamente sentados delante de nuestro ordenador. Aunque estaría bien hacerlo y obtener producto reales, ¿no creen?


Estamos acostumbrados a ir al supermercado y comprar todo lo que necesitamos. Es lo más cómodo, no lo vamos a negar, pero ¿a quién no le gusta coger fruta o verdura fresca, directamente de la mata en su propia huerta? No solo porque su sabor siempre nos va a resultar más intenso, sino que controlaremos los tratamientos químicos a los que ha sido sometida y por tanto será más ecológica.

Tal vez pensemos que ocuparía mucho espacio, que es imposible, o que es muy trabajoso poder abastecernos de nuestra propia huerta en casa, sobre todo si vivimos en un edificio y no contamos con un trozo de tierra. Pero aquí te vamos a mostrar que es realmente viable conseguirlo.

Circula desde hace tiempo por las redes este ejemplo de huerta de 1 m² que está pensado para espacios reducidos y con el que una persona puede llegar a producir lo suficiente para abastecerse durante 1 mes.


Como podemos observar, no ocupa demasiado espacio, cada cuadrado tiene 25 cm de lado y esto hace más cómodo el trabajo de plantación, riego y cosecha. Además, podemos hacerlo incluso elevado a una altura tal que no tengamos ni que agacharnos, porque, no nos engañemos, hay quien no está dispuesto a agacharse. 😜

¿Qué necesitamos para construirlo?


En Efectivideas pretendemos acercarnos a la realidad, no queremos ponernos en una situación ideal que a la hora de la verdad no podremos llevar a cabo.

Si posees un jardín, o un trozo de terreno, no tendrás problema en crear tu huerto de 1 m², pero si vives en un edificio, aquí te vamos a decir cómo.

Las posibilidades son infinitas.

Paso 1


Podríamos reciclar madera de palets, o madera que nos sobre, (siempre reciclada, no comprada para este fin), aunque esto implicaría hacer un trabajo de carpintería que muchas personas no saben, no se atreven, o les da pereza hacer. 

Palets reciclados

También podríamos conseguir 16 macetas, o recipientes que tengamos en casa, de aproximadamente 25 cm de lado, o cualquier otro objeto que cumpla con las medidas. 

Macetas recicladas

Para las plantas verticales, aunque algunas personas utilizan tuberías, lo más sencillo sería utilizar palos, o pequeñas ramas que encontremos caídas, (no vayamos a romper un árbol para conseguirlas) las cuáles clavaremos en la tierra, o que podemos fijar en la base con clavos o grapas y cuerdas.

Para más comodidad le podemos añadir apoyos de madera para ponerlo a nuestra altura, o lo haremos sobre una mesa que ya no usemos.

Paso 2


El siguiente paso es conseguir la tierra para rellenar los huecos donde vamos a plantar. Seguro que no te resultará difícil conseguirla.

Paso 3


Y por último, tenemos que conseguir las semillas de las plantas que necesitemos. Esto tampoco es difícil, seguiremos comprando hortalizas y verduras en el supermercado, como hacemos siempre y vamos apartando las semillas que queramos plantar.

Recuerda que en los casilleros que están delante, digamos más cercanos al sol, se deben plantar las plantas pequeñas como rábano, zanahoria, cebolla, espinacas, o lechuga.

En los casilleros centrales pondremos plantas grandes como col, brócoli, coliflor, berenjena o pimientos.

Y en los casilleros más alejado pondremos plantas verticales, como tomate, pepino, judías, o guisantes.

Esto es, más que nada, para que las plantas grandes no hagan sombra a las pequeñas.

Y con esto ya sería suficiente. Más adelante continuaremos con otro artículo en el que te daremos más consejos para el cuidado de esta huerta, casi sin preocuparnos por ella

Recuerda: cuanto más autosuficientes seamos, más suficiente será el planeta.






0 comentarios:

Publicar un comentario